El Tuno Multifuncional.
Los números corren en nuestra contra, ya no es la época de un batallón de tunos que recorrían la ciudad para cantar varias veces durante una noche, anteriormente cada uno de nosotros cumplía una función diferente en el grupo y sobraba gente para que desempeñara los otros roles, en la actualidad tenemos que ser multifuncionales y desempeñar todas estas cada uno de nosotros.
El valor que adquiere un tuno se ve incrementado por la cantidad de funciones que puede desempeñar simultáneamente, es decir, si puede desempeñar dos funciones simultáneas (como cantar y tocar un instrumento) hará que su presencia sea doble, lo idóneo es tener a un grupo de personas (por ejemplo 20) que puedan desempeñar todas las funciones (para sonar y tener a un grupo con la capacidad de 80 integrantes).
Funciones:
Músico. Tocar un instrumento con la suficiente pericia para obtener un sonido elegante, dominar las canciones que se interpretan con regularidad, saber leer sobre una tablatura conforme vamos interpretando, y si fuera posible, el conocimiento básico para poder improvisar sobre la marcha en una progresión sencilla. Además, debe de tener su instrumento (propio) en excelentes condiciones para ser usado en todo momento, afinado, con mantenimiento, estuche apropiado y los repuestos que se necesiten.
Todos los instrumentos son importantes y en algunos casos se requieren más de uno por parte del intérprete (por ejemplo, los panderos deberían de cargar con lo menos dos por persona, para tener un repuesto en caso de necesitarlo). Asimismo deben de estar perfectamente afinados antes de comenzar a tocar (un instrumento desafinado causa más daño que un instrumento que no suena), verificado con un “afinador” o con el instrumento que sirva como base armónica (acordeón, teclado, guitarra).
Si el músico no se sabe perfectamente una canción, y no se tiene la habilidad para “seguir” a otras personas, es preferible que deje de tocar, es notorio cuando uno no se la sabe y destruye el trabajo de los que si la conocen (sino sabes que estás haciendo, “más ayuda el que no estorba”).
También debe de tener curiosidad por investigar más sobre su instrumento, y como puede ir mejorando día a día en su uso, además de ir creando un resguardo de las canciones montadas (en papel y digital) y traerlas consigo (en papel) en cada presentación, por si se requiere su “consulta momentánea para esclarecer una ligera duda”.
Cantante. Cantar es un arte, debe realizarse afinación y técnica, dependiendo de cada canción será el tipo de interpretación, la técnica, el volumen y la melodía correspondiente, conocer las letras de las canciones, además de las voces (tanto principal como secundarias, contracantos) es indispensable, cada integrante debe de saber como suenan todas las voces para poder apoyar en caso de ser requerido, e inclusive suplir cuando haga falta. Afinación indispensable (aprendiendo como suena cada una de las notas, y la lectura de partituras es la “cereza en el pastel”).
Mantener en perfecto estado (la salud en la garganta y todos los demás partes del organismo que intervienen en el proceso) es indispensable, ser responsables del buen estado de salud antes y después de presentarse, alimentarse sanamente para conservarla por mucho tiempo además del abrigo necesario (bufanda, chamarras, sueter). Canto Sano en Cuerpo Sano.
Vocalizar y prepararse antes de empezar a cantar, como el calentamiento en el deporte, es el primer paso para brindar una presentación apropiada, el público merece todo el respeto y entrega de parte del tuno.
Además, se debe de saber interpretar con y sin micrófono, tener la técnica apropiada para hacer el uso adecuado del equipo (a que distancia mantenerlo de la boca, las partes de donde se sujeta, lo que no se debe de tapar, a la distancia que se puede inclinar sobre el piso, etc.).
Debe de tener la humildad para aceptar cualquier comentario que le ayude a crecer, y el tacto necesario para saber hacer observaciones sin insultar, denigrar, lastimar o menospreciar a la otra persona. La experiencia no da derecho para discriminar a nadie que apenas comience.
Imagen. La buena imagen del grupo, y de cada uno de los integrantes, es esencial, sin esta simplemente somos tan “notorios” como un disco, cada integrande es un personaje en el escenario que desarrolla una historia a ser contada, la personalidad se nota sin importar el buen o mal sonido de la música y hay que tener un impacto positivo incluso antes de comenzar la presentación.
Educación, cortesía, caballerosidad, buen humor, van de la mano porque en todo momento estamos “vendiendo la imagen” y somos nuestros propios promotores, basta con el mal momento de un solo integrante para destruir la buena imagen del grupo.
Pensante. Encuentra soluciones satisfactorias al momento en cada situación que se presenta, sabe aportar y tomar iniciativa para resolver los problemas, además de encontrar las oportunidades apropiadas para hacer que el grupo se luzca, “Grupo sobre individualidades”.
La experiencia nos brinda la ventaja de saber manejar diferentes situaciones que se presenten, pero no por eso hay que hacer menos las “inovaciones” que nuevos elementos nos sugieran.
Hay otras funciones que debemos ir desarrollando, y también explicando, porque finalmente “Todos somos necesarios, pero nadie es indispensable”.
